Mis días transcurren apacibles en estas gélidas montañas. Un dia lo paso subida en un telesilla y al día siguiente lo paso retorciéndome de dolor cual culebra.

Para mi sopresa he descubierto una costumbre un tanto peculiar de los Austriacos que me ha dejado impactada y sin posible recuperación durante unos cuantos meses.

Ayer salí a dar una vuelta con el guiri y para variar fuimos a una discoteca de las llamadas "Après-ski". A parte de ponerte el peor ron con coca cola que me he bebido ...

Continue reading ...